El Curso
Todos esperan. En el corazón de toda persona anida la esperanza como deseo y expectativa del bien, aun ignorando lo que traerá consigo el mañana” (Spes non confundit, 1), afirma el papa Francisco. Pero la pregunta que debemos hacernos es ¿qué y en quién esperamos? Cerrando el año jubilar de la esperanza e iniciando el adviento –tiempo litúrgico de la espera por antonomasia–, resulta oportuno replantearse esas cuestiones.
Objetivos
Contemplar la figura histórica de Jesús de Nazaret como paradigma de la esperanza cristiana para bien entender qué significa que “la esperanza no defrauda” (Rom 5,5)
· Analizar críticamente la vida de Jesús como un proceso dialéctico en el que la esperanza se con-figura, se des-figura y se trans-figura
· Ofrecer claves cristológicas para releer nuestra propia biografía en clave de esperanza realista
· Deconstruir espiritualidades basadas en optimismos ingenuos y en pesimismos alienantes.
Destinatarios
Todo creyente que espere y todo hombre que busque.