El Curso
El concepto de Iglesia sinodal, inspirado en la tradición de comunión y participación, nos invita a una forma de ser y hacer Iglesia que camina junta, escucha y discierne en comunidad. En los tiempos actuales, marcados por la irrupción de totalitarismos, el llamado a ser y hacer una Iglesia sinodal cobra una urgencia particular. Estos tiempos de peligro que enfrentamos no solo afectan nuestro ser y hacer como Iglesia, sino a todas las comunidades más vulnerables que enfrentan exclusión, violencia y marginación. Este diplomado busca formar agentes sinodales en la escucha, el acompañamiento y el discernimiento frente a las amenazas que enfrentan los procesos comunitarios y eclesiales en la actualidad. El resurgimiento de ideologías totalitarias caracterizadas por la xenofobia, el racismo, el descarte de los más vulnerables, la supresión de los derechos humanos, el terrorismo y mediático y la crisis planetaria requieren una respuesta clara y profética de la Iglesia. La sinodalidad no es solo un método, sino una espiritualidad de escuchar la realidad para caminar juntos y discernir comunitariamente los signos de los tiempos; y de resistir y transformar eclesialmente las estructuras de pecado, muerte y opresión. Inspirados en el Camino de Emaús, este diplomado ofrece unas herramientas y unos aprendizajes para que, como Iglesia sinodal, en toda su catolicidad, escuche, reflexione y se prepare para ser una comunidad de acompañamiento y discernimiento en estos tiempos de peligro.
Objetivos
Fortalecer el ser y hacer como Iglesia sinodal y profética que en estos tiempos de peligro, escucha, acompaña y discierne con las comunidades más vulnerables sobre las amenazas de los totalitarismo que se imponen como realidad histórica.
Destinatarios
Agentes pastorales, religiosos/as y laicos/as comprometidos con la escucha, el acompañamiento y el discernimiento comunitario en contextos de peligro. Líderes eclesiales y comunitarios que busquen herramientas para responder a las amenazas en estos tiempos de peligro. Defensores de derechos humanos interesados en la sinodalidad como estrategia de escucha, acompañamiento y discernimiento. Miembros de comunidades parroquiales que desean fortalecer sus redes sinodales de escucha, acompañamiento y discernimiento en estos tiempos de peligro.