El Curso
La salud mental es un aspecto fundamental del bienestar humano que afecta a las personas en todos los ámbitos de la vida. En particular, situaciones como la depresión y la desestructuración familiar son desafíos que requieren atención y cuidado especializado. Este curso propone abordar estos temas, reconociendo el papel que la fe y la espiritualidad pueden jugar en el proceso de sanación y apoyo emocional.
Objetivos
Integrar la salud mental con la espiritualidad como oportunidad para abordar problemas complejos que nos aquejan como personas insertas en comunidades.
Destinatarios
Personas interesadas en el tema. Agentes de Pastoral, presbíteros, religiosos, religiosas, laicos.